La Ley de la Vida - Comprendiendo la enfermedad: Más allá de los síntomas

Comprendiendo la Enfermedad: Más Allá de los Síntomas

¿Quieren saber por qué nos enfermamos y qué podemos llegar a entender sobre ello? No se trata solo de reconocer un dolor de cabeza o un cáncer cervical, sino de descubrir las causas profundas de la enfermedad. Tras estudiar medicina en Alemania y trabajar durante doce años en mi consulta privada, me di cuenta de que enfrentaba un gran desafío: comprender por qué mis pacientes se enfermaban. Por ejemplo, un señor mayor acudió a mí con problemas auditivos; sentía una presión en los oídos similar a la que se experimenta al subir una montaña. Él seguía recomendaciones básicas como beber más agua, pero sus problemas persistían. Este caso me hizo reflexionar sobre la necesidad de profundizar en el funcionamiento del cuerpo humano para entender los misterios de la salud y la enfermedad.
Durante años, observé que todos los pacientes, sin importar su origen, enfrentan problemas similares y nadie parece conocer realmente la causa. En países como Laos, por ejemplo, el 70% de la población padece diabetes, no necesariamente asociada al sobrepeso. Esto me llevó a intentar comprender la “gran imagen” de la humanidad y sus enfermedades, desde tumores en la glándula pituitaria hasta colitis ulcerosa o cáncer de garganta, y a preguntarme siempre: ¿cuál es la causa real?

El Rol de la Célula y la Producción de Enfermedad

Uno de los ejemplos más ilustrativos fue el de una joven de 23 años con un tumor en la glándula pituitaria, responsable de producir prolactina. Esta hormona alteraba todo su sistema endocrino, impidiendo su menstruación y desorientando su cuerpo. Aunque la medicina convencional podía equilibrar sus hormonas con medicamentos, nadie le explicaba por qué surgió ese tumor. Otro caso fue el de un hombre con cáncer de amígdalas y una mujer con colitis ulcerosa grave, cuya enfermedad llegó a perforar el colon. La medicina convencional ofrecía tratamientos sintomáticos, pero no abordaba la causa subyacente de estas enfermedades.
El estudio de la célula se volvió central en mi investigación. La célula, como unidad funcional del cuerpo, tiene receptores que reciben información del exterior, un núcleo que gobierna su actividad y procesos internos complejos que la ciencia aún no comprende totalmente. Las enfermedades, en muchos casos, son resultado de un desequilibrio en esta fábrica biológica: un producto químico equivocado, un exceso o falta de algún elemento, o la ausencia de energía suficiente para que la célula funcione correctamente.

La Ley de la Vida y las Necesidades Fundamentales

Todo organismo que funciona bien cumple con ciertas leyes naturales. En los seres humanos, estas leyes incluyen necesidades básicas como oxígeno, temperatura adecuada, alimentación y energía. Cuando no se cumplen estas condiciones, surgen síntomas que nos indican qué nos falta y cómo podemos restaurar el equilibrio. Por ejemplo, la falta de oxígeno provoca síntomas claros y nuestra respuesta instintiva es buscarlo. Lo mismo sucede con la alimentación: ciertos nutrientes son necesarios para que las células puedan producir correctamente las sustancias que regulan el cuerpo.
Sin embargo, no solo los factores físicos determinan la salud; también los pensamientos y emociones juegan un papel fundamental. La necesidad de amor, la felicidad y los pensamientos positivos tienen un efecto directo sobre el funcionamiento corporal. La experiencia clínica demuestra que la alegría, el amor y los pensamientos saludables pueden normalizar procesos fisiológicos complejos, como el azúcar en la sangre en pacientes diabéticos, mientras que los pensamientos negativos pueden desestabilizarlos.

La Influencia de los Pensamientos y la Energía Vital

Los pensamientos, especialmente los relacionados con el amor y la felicidad, generan un impacto real en la química del cuerpo. Una paciente con diabetes tipo 1 podía ver cómo su glucosa descendía al experimentar alegría por la visita de sus nietos. Este ejemplo evidencia que la energía y los impulsos que reciben las células provienen no solo de la materia prima y el entorno, sino de nuestra propia mente y emociones. La vida misma es energía eléctrica, y esta electricidad es fundamental para que las células funcionen correctamente.

Enfermedades Hereditarias, Factores Externos y Materia Prima

Al analizar las causas de la enfermedad, debemos considerar cuatro aspectos: la herencia, los factores externos, la materia prima y la energía. Solo un pequeño porcentaje de enfermedades es verdaderamente hereditaria, mientras que la mayoría surge por condiciones externas o por falta de nutrientes y energía. La alimentación adecuada puede mejorar o empeorar ciertos síntomas, pero no siempre resuelve la causa profunda, que muchas veces se encuentra en cómo el cuerpo procesa el pasado y las experiencias emocionales.

Sanación Integral y Autocontrol

La verdadera curación implica entender cómo funcionan el cuerpo y la mente, cómo los pensamientos afectan la biología y cómo podemos reprogramar nuestra percepción del pasado para sanar. Por ejemplo, pacientes con tumores o colitis graves han experimentado mejoras significativas al cambiar la forma en que procesaban emocionalmente sus experiencias, incluso sin intervenciones quirúrgicas radicales. La clave está en reconocer que la mente y el cuerpo están profundamente conectados y que la felicidad, el amor y los pensamientos saludables son herramientas poderosas de curación.

Conclusión

El estudio de la medicina no debe limitarse a tratar síntomas. Para comprender y sanar verdaderamente, debemos explorar las causas subyacentes, desde la biología celular hasta la energía vital y la influencia de los pensamientos y emociones. La experiencia clínica demuestra que la mayoría de las enfermedades pueden ser prevenidas o revertidas al restablecer el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Comprender esta interconexión permite ofrecer a los pacientes no solo alivio, sino también herramientas para recuperar su salud de manera integral y sostenible, mostrando que el poder de sanación reside tanto en la comprensión de la ley de la vida como en la capacidad de cultivar pensamientos positivos y amorosos. 

Este contenido ha sido desarrollado a partir de la conferencia del Dr. Horst Müller 
(Seminario: La Ley de la Vida)
Recopilación y edición: Augusto E.V.

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