El Último Conflicto Profético: Daniel 11, Apocalipsis 13 y la Imagen de la Bestia




Las profecías de Daniel y Apocalipsis nos presentan un panorama sorprendentemente actual del último gran conflicto entre el bien y el mal. En ellas se revela cómo el enemigo buscará destruir al pueblo de Dios, y cómo, al mismo tiempo, el Señor derramará su Espíritu en abundancia para preparar a su iglesia para la venida de Cristo.

Del ataque sigiloso al ataque violento (Daniel 11:41-44)

Daniel 11 describe primero un ataque sutil: la infiltración de elementos que llevan a la apostasía dentro de la iglesia (v.41). Pero en los versículos 44 y 45 la escena cambia dramáticamente: “Pero noticias del oriente y del norte lo atemorizarán, y saldrá con gran ira para destruir y matar a muchos” (Daniel 11:44). Esas “noticias” representan la lluvia tardía y el reavivamiento final, la obra del Espíritu Santo sellando al pueblo de Dios. Este es el acontecimiento que más teme Satanás, porque anuncia el fin de su dominio. Cuando el pueblo de Dios sea vivificado por el Espíritu, el enemigo reaccionará con violencia.
Así se desatará el conflicto final: mientras Satanás busca destruir, Dios levantará un movimiento poderoso que iluminará al mundo con la gloria de Cristo (Apocalipsis 18:1).


Dos reavivamientos en oposición

La batalla final es espiritual y se desarrolla entre dos movimientos:
  • el reavivamiento divino: lluvia tardía, sellamiento y el carácter de cristo reflejado en su pueblo
  • el reavivamiento satánico: engaños milagrosos, espiritismo y la personificación de cristo por parte de satanás
La humanidad entera quedará dividida entre estos dos bandos.

Apocalipsis 13: dos bestias y una alianza mortal

Apocalipsis 13 presenta dos poderes simbólicos:
  • la primera bestia, que surge del mar: el Papado
  • la segunda bestia, que surge de la tierra: Estados Unidos
En su origen, la segunda bestia parece un cordero, con principios de libertad religiosa y republicanismo. Pero al final “hablará como dragón”, imponiendo leyes religiosas y persiguiendo a los fieles.
La Biblia advierte que será Estados Unidos quien impondrá la marca de la bestia: la observancia obligatoria del domingo en lugar del sábado bíblico. Esa imposición marcará la unión entre iglesia y Estado, lo que constituirá una apostasía nacional que traerá juicios sobre la nación.

La trinidad satánica: dragón, bestia y falso profeta

Apocalipsis 16:13-14 describe una triple alianza:
  1. el dragón: satanás, actuando mediante el Espiritismo
  2. la bestia: el Papado
  3. el falso profeta: el Protestantismo Apostata
Este trípode religioso-político buscará usurpar el lugar de Dios en la tierra, imponiendo la señal de su autoridad: el domingo. En contraste, Dios envía los mensajes de los tres ángeles (Apocalipsis 14:6-12), llamando a la humanidad a adorar al Creador y rechazar la marca de la bestia.

El movimiento carismático y el falso fuego del cielo

Uno de los instrumentos principales para este engaño es el movimiento carismático, surgido en Estados Unidos. Basado en experiencias emocionales y señales milagrosas, ha minimizado la verdad bíblica y exaltado los sentimientos por encima de la Palabra.

Esto ha abierto paso al ecumenismo, uniendo a católicos, protestantes y carismáticos en un mismo espíritu. Líderes como Tony Palmer llegaron incluso a proclamar que “el protestantismo había muerto”, invitando a volver a Roma, y muchos líderes carismáticos han reconocido públicamente al Papa como guía espiritual.
Apocalipsis 13:13-14 advierte que la segunda bestia hará descender “fuego del cielo” para engañar. Ese fuego simboliza un falso reavivamiento: milagros, sanidades y manifestaciones espectaculares que imitan al Espíritu Santo, preparando el terreno para la formación de la imagen de la bestia.

La imagen de la bestia en Estados Unidos

La “imagen de la bestia” no es una estatua literal, sino la reproducción del sistema papal dentro de Estados Unidos: una unión entre iglesia y Estado donde la religión controla al poder civil.

Esto desembocará en la imposición de una ley dominical como solución a las crisis globales. Será presentada como una medida moral y espiritual, pero en realidad constituirá una violación de la libertad religiosa y marcará el inicio de la persecución contra los fieles.

La caída de Babilonia y las plagas finales

Apocalipsis 16 y 17 muestran la fase final de este drama:
  • sexta plaga: el secamiento del Éufrates, es decir, el retiro del apoyo popular a Babilonia
  • séptima plaga: la destrucción total de Babilonia, el derrumbe del sistema religioso-político que persiguió al pueblo de dios
Mientras tanto, los fieles —representados por los 144.000— permanecerán firmes junto a Cristo en el monte Sión (Apocalipsis 14:1), aunque el mundo entero se levante contra ellos.

El tiempo de angustia y la liberación

Daniel 12 anuncia un tiempo de angustia sin precedentes, pero también la liberación final del pueblo de Dios. Antes del regreso de Cristo habrá una resurrección parcial:

  • resucitaran quienes murieron proclamando el mensaje del tercer ángel
  • también los enemigos mas acérrimos de la verdad, para presenciar la venida de cristo
Jesús mismo vendrá para salvar a los suyos. Aunque la gracia se haya cerrado para el mundo, Cristo no abandonará a su iglesia, sino que estará con ella en medio de la prueba más dura.

Conclusión: el verdadero temor de Jehová

El único temor que debemos tener no es al martirio ni a la persecución, sino a vivir lejos de Cristo. “Temer a Jehová” significa amarlo, obedecerlo y hacerlo el centro de nuestra vida.

El apóstol Pablo lo expresó así: “Y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe” (Filipenses 3:9).
Esa justicia de Cristo es nuestra única esperanza. No nuestra fuerza, sino su poder en nosotros, nos sostendrá en el conflicto final.


Este articulo ha sido desarrollado a partir de una conferencia del Pr. Samuel Braga (Tema La Gran Liberación).
Recopilación y edición: Augusto E. V.



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