El equilibrio perfecto entre la mente y el corazón



Voluntad vs Apetitos

Es menester del cristiano someter su voluntad para que sea Dios el que obre en nosotros tanto el querer como el hacer.

¿Qué es la voluntad? 

La voluntad es el poder que gobierna al ser humano, es el poder más alto y supremo, la voluntad es el rey de la naturaleza humana.

Existen dos tipos de naturaleza en el ser humano

La naturaleza baja son los sentimientos, las pasiones y los apetitos; y la naturaleza alta es la razón es decir el Espíritu Santo hablándonos.

¿Quién toma la decisión? 

La voluntad gobierna tanto la razón como los apetitos, pero tanto la razón como los apetitos informan a la voluntad para que esta tome su decisión. Cada vez que somos tentados empieza la batalla entre la razón y el apetito, el objetivo de esto es controlar a la voluntad y que la voluntad haga la decisión. Cuando la voluntad se somete al apetito, el apetito empieza a controlar nuestra naturaleza.

Somos gobernados por nuestros deseos

Cuando Adán y Eva pecaron, ellos sometieron su naturaleza perfecta al pecado y este empezó a controlar la voluntad; es por eso que los seres humanos somos gobernados por nuestros deseos, apetitos y pasiones de forma natural, y no somos gobernados por la razón, es por eso que es de vital importancia que sometamos nuestra voluntad a Cristo para que Él tome el control de la voluntad en nuestra naturaleza y sea El quien obre a través de nosotros para que aprendamos a escoger lo bueno y a obedecer lo que Dios dice, sino es imposible obedecer.

Rebelión

La voluntad está en rebelión contra Dios, porque la voluntad ha sido cautivada por el pecado. Es importante aclarar que los apetitos, las pasiones, los deseos y el placer fueron creados por Dios, pero en el principio estaban controlados por la mente, por la razón, estas estaban en sujeción con los poderes altos de la naturaleza, ahora la naturaleza alta está dominada por la naturaleza baja, es por eso que el ser humano vive para complacer a sus deseos, apetitos y sus pasiones.

El verdadero balance

No era el propósito de Dios que el ser humano viviera de esa manera, porque de esta forma el humano se degenera, y es a través del Espíritu Santo que el Señor vuelve a poner el verdadero balance en nuestra naturaleza y el humano empieza entonces crecer en Santidad.

Siervos de Cristo

Entonces debemos someter nuestra voluntad a Cristo y voluntariamente debemos entregarnos para ser esclavos de Jesús, hasta ser llamados siervos de Cristo, ¿y por qué siervos? porque el siervo es alguien que no tiene control de su propia voluntad, el siervo hace la voluntad de su amo, entonces los siervos de Cristo no tienen su voluntad sino la de Cristo.

Libertad

Dios no puede violar nuestra voluntad porque destruiría nuestra libertad, nuestra capacidad de elegir, lo que Dios hace es tomar nuestra voluntad y la une a Su voluntad, entonces la voluntad humana sometida y unida a la voluntad divina llega a ser invencible, esta llega a ser una sumisión de libertad, escogemos libremente esta entrega, Dios no nos fuerza ni manipula, es una sumisión de amor y es allí donde nos damos cuenta que es la única manera en la cual podemos llegar a tener a Cristo en toda su plenitud.


Este contenido ha sido desarrollado a partir de la conferencia del Pr Samuel Braga
Recopilación y edición: Augusto E.V.


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