En la recta final de este mundo ¿no lo sabías?



¿Dónde nos encontramos?

Estimados amigos, por si no lo sabían, es mi deseo informarles que hemos llegado a la fase final en la historia de este mundo. Como habitantes de este planeta, hemos sido testigos de eventos de gran magnitud que se han ido desencadenado. Todo está ocurriendo a un ritmo acelerado y es notorio como detrás de bastidores se ha intensificado el impulso para dar inicio a la fase que está por venir. En este punto, nos preguntamos

¿Qué nos presentará el futuro? 

La respuesta certera podría ser: tiempos muy complicados. Estos serán momentos que requerirán una preparación personal exhaustiva y, sobre todo, el deseo de mantener una profunda relación personal con nuestro Señor Jesús.
Las decisiones tomarán un nivel de compromiso más profundo en este punto, me refiero a un compromiso genuino y a sus correspondientes consecuencias. Desde el covid hasta pandemias globales, conflictos internacionales, ecumenismo religioso, un reinicio económico mundial, el actualmente famoso cambio climático y muchas otras circunstancias, todo esto es una advertencia que el Señor nos hace. 

¿Qué debemos hacer entonces?

Nos está señalando la necesidad de estudiar, profundizar, meditar y reflexionar sobre su Palabra y sobre el Espíritu de profecía en Elena G. de White. Todo esto es esencial para mantenernos firmes y decididos para cuando llegue el momento crítico. Siguiendo el ejemplo de Daniel y sus amigos, debemos elegir actuar en favor del Señor, estos jóvenes tomaron sus decisiones con anterioridad, y por esta razón tuvieron éxito en enfrentar con fe y fidelidad las difíciles acusaciones en su contra.

Es tiempo de prepararnos

Oremos los unos por los otros mientras nos preparamos, aprendamos a amar a nuestro prójimo y nos esforcemos al máximo para ser obedientes y fieles a Jesús. Como lo expresó Elena G. de White en el libro El Colportor Evangélico:
"La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo más profundo de sus almas; hombres que no teman nombrar al pecado por su nombre; hombres cuya conciencia sea tan fiel al deber como la brújula al Polo; hombres que permanezcan del lado de la justicia aunque los cielos se desplomen".



Redactado por Augusto E. V.

Comentarios

  1. Cuanta verdad en tus palabras Augusto querido, espero que nos podamos mantener en fe y no soltarnos de a mano de nuestro Señor. En nuestra realidad diaria muchas veces somos tentados y otras tantas caemos en pecados, lo importante es entrar en un estado consciente de que estamos pecando, arrepentirnos sinceramente y confesarle al Señor. Loque viene después es maravilloso, su perdón y el regocijo de sentirnos amados, y si en oración pedimos ser sus instrumentos, que te puedo decir...... el gozo interminable de poder dar testimonios de su amor.
    El tema está en hacer también un proceso de santificación, es decir mantenernos lo mas conscientemente posible dentro de su Ley.
    La parte final de la historia se va a fundamentar en un tema exclusivamente de adoración, como en los tiempos de Daniel que mencionaste; ¿estaremos preparados para soportar tanta presión en aquellos días?
    sólo el poder de la oración nos podrá preparar para aquel momento.
    Que Dios nos bendiga, un gran saludo.

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