Halloween: ¿existen los fantasmas? Lo que dice la Biblia
¿Existen los fantasmas? ¿Es Halloween solo una fiesta inocente o hay algo más detrás de las calabazas, los disfraces y los caramelos? Este ensayo recorre el origen celta y romano de la noche del 31 de octubre, examina lo que realmente se celebra en ella y, sobre todo, abre la Biblia para responder con claridad qué sucede con los muertos, quién está detrás de los fenómenos paranormales y por qué esa respuesta no produce miedo, sino paz. Al final aguarda una historia real: la de una noche de terror que terminó en milagro y en victoria.
- Calabazas sonrientes y una pregunta incómoda
- ¿De dónde viene Halloween?
- ¿Qué se celebra realmente en Halloween?
- El por qué de la no celebracion de Halloween: la muerte y el alma
- ¿Existen los fantasmas? Lo que dice la Biblia sobre los muertos
- Fenómenos paranormales: ¿quién está detrás?
- Jesús, las llaves de la muerte y el sueño de los muertos
- El espiritismo: lo que Dios dejó escrito con claridad
- Qué hacer en familia: una alternativa llena de luz
- Una noche de terror que terminó en milagro
- Conclusión: ni miedo a los fantasmas, ni a los demonios, ni a la muerte
- Preguntas frecuentes
Calabazas sonrientes y una pregunta incómoda: ¿de dónde viene todo esto?
Calabazas con una sonrisa tallada, niños disfrazados de esqueletos y de brujas, fiestas en los colegios, bolsas repletas de caramelos: todo parece un juego inocente. Sin embargo, conviene preguntarse de dónde viene. La respuesta se remonta a más de dos mil años atrás, cuando los antiguos celtas creían que en la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre se abría una puerta entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos, y que durante esas horas los espíritus volvían a caminar entre nosotros. Hoy, millones de personas celebran esa misma noche sin saber exactamente qué es lo que celebran.
Ante ese panorama, muchos cristianos se hacen preguntas legítimas: ¿es solo una fiesta o hay algo más?, ¿es la noche en que vuelven los muertos?, ¿existen los fantasmas? La Biblia responde con claridad, y su respuesta no está hecha para asustar, sino para dar paz. Más aún, al final de este recorrido espera una historia real, la de una noche de terror que terminó en un milagro y en victoria.
Una invitación sin acusaciones: escudriñar las Escrituras como los de Berea
Este estudio no pretende juzgar a nadie. Quizá tú has celebrado Halloween, o tus hijos se disfrazan en el colegio y nunca le diste mayor importancia. Es perfectamente comprensible. No venimos a acusar a nadie, sino a abrir la Biblia juntos, y a hacerlo como los creyentes de Berea, que escudriñaban cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así (Hechos 17:11).
¿De dónde viene Halloween? Del Samhain celta a la víspera de Todos los Santos
Lo que sigue se apoya en documentos muy antiguos, recopilados por la Universidad de Oxford y por la Enciclopedia Británica. Todo comenzó con los celtas, los pueblos que habitaban las islas británicas, el norte de Francia y España.
Samhain: la noche en que el velo se vuelve fino
Los celtas celebraban una fiesta llamada Samhain, que marcaba el final de la cosecha y el comienzo de la estación fría. Quien vive en un país cálido quizá no advierta la importancia de esto, pero en las tierras frías del norte todo cambia con la estación: allí la noche y el frío parecen ganar terreno cada día. La fiesta de Samhain era, por tanto, el inicio de la mitad oscura del año.
Según sus creencias, en esa noche el velo que separaba a los vivos de los muertos se volvía muy fino y podía atravesarse. Los espíritus de los difuntos regresaban a sus antiguas casas, y con ellos otros seres sobrenaturales. Para asustarlos se encendían grandes hogueras, se dejaban ofrendas de comida para los espíritus y, según la tradición, la gente se disfrazaba porque no quería ser reconocida por ellos.
El barniz cristiano de Roma: de Todos los Santos a Halloween
Siglos después, la Iglesia de Roma, en lugar de eliminar estas costumbres, las cubrió con un barniz cristiano. El papa Gregorio III dedicó una capilla a todos los santos el 1 de noviembre, y el papa Gregorio IV extendió esa fiesta a toda la Iglesia hacia el año 835. Más tarde, el abad Odilón de Cluny añadió, el 2 de noviembre, el Día de los Fieles Difuntos, dedicado a orar por las almas del purgatorio.
Así, la noche anterior a Todos los Santos pasó a llamarse en inglés All Hallows’ Eve, que significa «víspera de todos los santos». Con el desgaste del uso, Hallows’ Eve terminó convirtiéndose en Halloween.
La leyenda de Jack el Tacaño y el nabo que se volvió calabaza
La calabaza, por su parte, nace de una leyenda irlandesa: la de Jack el Tacaño, un hombre que engañó al diablo y que, por ello, al morir no fue aceptado ni en el cielo ni en el infierno. Dicen que vaga por la tierra con un carbón encendido que ilumina el interior de un nabo hueco. Cuando millones de irlandeses emigraron a Estados Unidos llevaron consigo estas costumbres y allí el nabo se transformó en calabaza.
De Estados Unidos al mundo entero, también a España
Desde Estados Unidos, la televisión y el interés comercial exportaron la fiesta a todo el planeta, incluida España, donde la tradición del 1 de noviembre consistía, hasta entonces, en visitar los cementerios.
Los historiadores todavía discuten cuánto de la fiesta actual proviene directamente de los celtas y cuánto de la tradición cristiana. Pero hay algo que nadie discute: el tema central de Halloween, ayer y hoy, es el mismo. La muerte, los espíritus de los muertos, las brujas y el mundo de las tinieblas. Algo que un cristiano no debería celebrar.
¿Qué se celebra realmente en Halloween? Mira los símbolos
Basta observar los símbolos: esqueletos, tumbas, brujas, fantasmas, demonios, sangre, zombis. ¡Qué bonito! ¿Te parece inspirador? ¿A qué nos lleva esta influencia? ¿Quieres que lo satánico se normalice e incluso se celebre? Porque Halloween ya no expresa el miedo a los fantasmas y a los diablos. Hoy es más bien complicidad con ellos, fascinación por ellos. ¿Qué te parece?
El famoso «truco o trato»: una amenaza disfrazada de juego
¿Y qué decir del célebre «truco o trato»? En el fondo es una amenaza: o me das algo, o te hago una maldad. ¿Te parece un buen mensaje para los niños?
Una fiesta sagrada para la brujería y el satanismo
No es casualidad. Para la brujería moderna, esta es una de las grandes fiestas sagradas. Anton LaVey, fundador de la Iglesia de Satán, colocó Halloween en su libro La Biblia satánica entre las fiestas más importantes del calendario satánico, detrás de la noche de Walpurgis. Y entonces cabe preguntar, con cariño: si los brujos y los satanistas consideran esta noche como suya, ¿qué hace un hijo de Dios celebrándola?
Escucha las palabras del apóstol Pablo:
«Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas.»
«¿Qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?»
Ahora viene un favor que se pide con respeto: no te enfades, porque lo que sigue puede sacudir lo que has creído durante años. Basta con regalar unos minutos para escuchar la explicación. Después, con más información, cada uno tomará la decisión que quiera. Dios te ayudará.
La no celebración Halloween: lo que la Biblia enseña sobre la muerte y el alma
La razón es bíblica y muy profunda: tiene que ver con lo que la Biblia enseña sobre la muerte y el alma. Nuestra creencia puede resumirse así: la muerte es un estado de inconsciencia, como un sueño, y los muertos esperan la resurrección cuando Cristo vuelva.
Y con ello empiezan las sorpresas.
¿Sabías que tu alma puede morir?
No se trata de una maldición esotérica, sino de palabras que traen luz. Dice la Escritura:
«El alma que pecare, esa morirá.»
«Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.»
Nefesh: no tienes un alma, eres un alma
La palabra «alma» viene del latín anima, que significa «animado», es decir, que tiene vida. Por eso tú no tienes un alma: tú eres un alma. Y Dios te devolverá la vida en el día de la resurrección.
Quien quiera profundizar descubrirá que la palabra hebrea del texto original es nefesh, que la Biblia traduce de manera constante de tres formas: ser vivo, alma y persona. Las tres significan lo mismo porque son lo mismo. Recuérdalo: tú no tienes un alma, tú eres un alma, un ser animado, un ser vivo.
La inmortalidad del alma: una creencia pagana
El enemigo de Dios nos ha hecho creer que no moriremos, que nuestra alma es inmortal por naturaleza. Así nos lo enseñaron. Pero Dios dice que el alma muere. La inmortalidad del alma es una creencia pagana, porque la Biblia enseña que solo Dios es inmortal:
«El único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno.»
El alma es lo que toma las decisiones; es el «yo», con sus deseos, sus temores, su bondad y su maldad. Es lo que se salva o se pierde, lo que puede ser salvado, resucitar y recibir la gloria de Dios.
Cada cual puede seguir creyéndose inmortal, y también creer en Santa Claus, en Harry Potter o en Halloween, si así lo desea. Pero se pide unos minutos más para examinar algunos textos bíblicos que quizá nunca nos enseñaron.
¿Existen los fantasmas? Lo que dice la Biblia sobre los muertos
Esta es la gran pregunta. Las películas dicen que sí. Muchas religiones dicen que sí. Pero ¿qué dice la Biblia? ¿Qué hacen los que murieron? ¿Tienen actividad intelectual?
Los muertos nada saben
«Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en el olvido.»
Qué texto tan claro: los vivos saben que han de morir, pero los muertos nada saben y no pueden recordar nada. Y aún hay más, porque el pasaje sigue diciendo que los muertos tampoco pueden tener sentimientos ni intervenir en el mundo de los vivos.
Sin amor, sin odio, sin envidia y sin parte en el mundo de los vivos
«También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol.»
«Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.»
Los muertos no tienen sentimientos, ni amor, ni odio, ni sabiduría. No actúan en el mundo de los vivos. ¿Significa esto que los difuntos carecen de actividad mental?
«En ese mismo día perecen sus pensamientos»
«No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación. Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra; en ese mismo día perecen sus pensamientos.»
¡Qué texto tan claro! Sale su aliento, vuelve a la tierra, y en ese mismo día perecen sus pensamientos. Es decir, los muertos no pueden pensar.
Los muertos no vuelven a su casa
«Como la nube se desvanece y se va, así el que desciende al Seol no subirá; no volverá más a su casa.»
¿Lo ves? Los muertos no regresan a su casa. No vagan por los pasillos, no piensan, no saben nada: solo duermen. Es un sueño del que Cristo mismo los despertará en el día de la resurrección:
«Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.»
Fenómenos paranormales: ¿quién está detrás de lo que la gente ve?
Alguien dirá: «Pero ¿acaso no hay fenómenos paranormales?». Sí, los hay. ¿Qué ve la gente cuando asegura haber visto un fantasma? ¿Qué se manifiesta en las sesiones de espiritismo o con la tabla ouija? A veces se trata de sugestión o de fraude, pero otras veces es real. Y cuando el espiritismo es real, la Biblia nos dice quién está detrás:
«Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.»
La Escritura también habla de «espíritus de demonios, que hacen señales» (Apocalipsis 16:14).
La historia del soldado que «regresaba» a casa
El pastor Doug Batchelor cuenta la historia de un soldado norteamericano que desapareció en combate. El ejército informó oficialmente a su madre de que su hijo había sido dado por muerto. Desde entonces, el fantasma del hijo comenzó a aparecerse a su madre en la casa. Aparecía en la cocina, aparecía en el salón, y conversaban. Así, la madre se fue habituando a hablar con el fantasma de su hijo.
Pero un día, el hijo llamó a la puerta. Su madre le abrió y le dijo: «¿Por qué llamas a la puerta? ¿Por qué no entras como siempre?». Y el hijo respondió: «Mamá, soy yo». Ella lo abrazó y comprobó que estaba vivo. Y fue asombroso, porque el fantasma no volvió a aparecer jamás en esa casa. Parece que alguien no estaba haciendo bien su trabajo.
Por eso esta verdad es tan importante. Si sabes que los muertos duermen, estás protegido. Si un día alguien te dice que tu madre o tu esposo fallecido te habla desde el más allá, sabrás la verdad: tu ser querido descansa, y el único que tiene las llaves de la muerte es Jesús.
Jesús, las llaves de la muerte y el sueño de los muertos
Jesús lo dijo de sí mismo:
«Yo soy el primero y el último, y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.»
Jesús es el gran Maestro, y sabe bien lo que sucede con los muertos. Entonces, ¿cómo llamaba Jesús a la muerte?
«Nuestro amigo Lázaro duerme»
«Dicho esto, les dijo: Nuestro amigo Lázaro duerme, mas voy para despertarle. Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto.»
Jesús hablaba de la muerte de Lázaro, pero los discípulos pensaron que se refería al descanso del sueño. Entonces les dijo claramente que Lázaro había muerto. También Jesús entendía la muerte como un sueño.
«Alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte»
En el Antiguo Testamento, los profetas lo enseñaron de la misma manera:
«Mira, respóndeme, Jehová Dios mío; alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte.»
En la Biblia, el sueño es un símbolo de la muerte. De los muertos se habla como si estuvieran profundamente dormidos, inconscientes, porque en la Escritura la muerte es un estado de inconsciencia total. La persona está realmente muerta.
RIP: «descanse en paz», una gran verdad
Quizá la palabra más frecuente en los cementerios sea RIP. ¿Qué significa? Son las iniciales de la expresión latina requiescat in pace: «descanse en paz». Estas palabras encierran una gran verdad, porque eso es exactamente lo que hacen los muertos: descansan en paz. No pasean, no se vengan. Duermen.
La consecuencia: los espíritus que imitan a nuestros seres queridos
¿Cuál es la consecuencia? Si los muertos duermen y no saben nada, entonces cualquier espíritu que afirme ser un difunto que regresa no es quien dice ser. Los espíritus que se presentan como nuestros seres queridos fallecidos son, en realidad, ángeles caídos que los imitan para engañar, y lo hacen muy bien.
La mentira más antigua del mundo
Por eso Halloween no es solo una fiesta de disfraces: es la celebración de la mentira más antigua del mundo, la idea de que los muertos siguen vivos y pueden volver. Esa mentira fue pronunciada por la serpiente en el Edén:
«Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis.»
Eva creyó a la serpiente en lugar de creer a Dios. Hoy, también muchos creyentes aceptan que son almas inmortales que no morirán, en vez de creer a Dios, quien dice en la Biblia que el alma muere y que los muertos están realmente muertos hasta el día de la resurrección.
No es posible extenderse más en este punto, pero quien se interese por el tema puede ver el vídeo titulado El sueño, donde se encuentra mucha más información bíblica.
El espiritismo: tan misterioso, tan fascinante, y tan claramente advertido por Dios
El espiritismo resulta misterioso y fascinante, pero Dios no dejó este tema a nuestra imaginación: lo dejó escrito con toda claridad.
«No sea hallado en ti quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas.»
¿Lo has oído? «Abominación» es una de las palabras más fuertes de toda la Biblia.
La pregunta del profeta Isaías
El profeta Isaías formula una pregunta que parece escrita para nuestros días:
«¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Acaso consultará a los muertos por los vivos? ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.»
El rey Saúl y la adivina de Endor
Recuerda al rey Saúl, desesperado, que fue de noche a Endor a buscar a una médium para hablar con el profeta Samuel, que ya había muerto (1 Samuel 28). Y la Biblia nos entrega el veredicto final sobre su vida:
«Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó; y porque consultó a una adivina.»
Qué hacer con Halloween en familia: una alternativa llena de luz
Nada de esto se trata de vivir con miedo ni de ser antipáticos con los vecinos. Si tus hijos tienen una fiesta en el colegio, habla con el profesor con respeto y prepara con ellos una alternativa. Organiza en familia una noche especial: una buena cena, juegos, una historia bíblica, una oración en círculo y muestras de amor sin límite de tiempo. Que tus hijos no sientan que se pierden algo, sino que ganan algo mejor.
Si llaman a tu puerta disfrazados de diablos, sé amable. Algunas familias aprovechan la fiesta para regalar libritos o revistas con un mensaje de esperanza. Porque nosotros no somos hijos de la noche: somos hijos de la luz (1 Tesalonicenses 5:5).
«Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.»
Una noche de terror que terminó en milagro y en victoria: la historia de John G. Paton
Un misionero en las islas del miedo
Esta historia real está recogida en el libro Angels: God’s Secret Agents, de Billy Graham. Su protagonista es John G. Paton, un misionero escocés que en 1858 llegó a las Nuevas Hébridas, en el Pacífico Sur, la actual Vanuatu. Eran islas donde reinaban el miedo a los espíritus, la hechicería y la violencia. Muchos le dijeron que estaba loco por ir a un lugar así, que lo matarían. Pero él sentía el llamado, y fue igualmente.
La casa rodeada y una noche entera de oración
Según se cuenta, una noche un grupo de nativos hostiles rodeó la casa de la misión. Venían con antorchas y con armas, decididos a quemarla y a matar al misionero y a los suyos. Paton y su familia no tenían adónde huir ni armas con qué defenderse. Solo tenían una cosa: la oración. Y oraron toda la noche, hora tras hora, escuchando los gritos del exterior y esperando lo peor.
Pero amaneció, y para su sorpresa los atacantes se habían ido. Nadie entendía por qué.
«¿Quiénes eran todos aquellos hombres que estaban con ustedes?»
Pasó el tiempo y un día el jefe de aquella tribu aceptó a Jesús. Paton, recordando aquella noche, le preguntó: «¿Por qué no quemaron la casa y no nos mataron?». El jefe, sorprendido, respondió con otra pregunta: «¿Quiénes eran todos aquellos hombres que estaban con ustedes?». Paton contestó: «Allí no había nadie más, solo mi familia y yo». Pero el jefe insistió: «Vimos a cientos de hombres altos, con vestiduras brillantes y espadas en la mano. Rodeaban la casa y no nos atrevimos a acercarnos».
Eliseo y el monte lleno de carros de fuego
Es exactamente lo que le sucedió al profeta Eliseo cuando un ejército sitió la ciudad y su criado temblaba de miedo (2 Reyes 6:16-17):
«No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos.»
Dios abrió los ojos del criado, y este vio el monte lleno de caballos y de carros de fuego alrededor de Eliseo. Esa promesa es también para ti:
«El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.»
Conclusión: ni miedo a los fantasmas, ni a los demonios, ni a la muerte
El mundo dedica una noche al año a celebrar el miedo, la muerte y las tinieblas. Pero tú no tienes por qué temer a los fantasmas, porque los muertos duermen. Tampoco tienes por qué temer a los demonios, porque Cristo los venció en la cruz. Y no hay razón para temer a la muerte, porque Jesús tiene las llaves, y un día abrirá las tumbas de todos los que le aman. Ese día volverás a abrazar a tus seres queridos, no como fantasmas, sino vivos, resucitados para siempre. Jesús lo promete:
«Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.»
Encender una luz este 31 de octubre
Así que este 31 de octubre, mientras otros celebran las tinieblas, tú puedes encender una luz en tu casa, en tu familia, en tu barrio. Dios te ayudará.
Cerrar la puerta a las tinieblas y abrirla a Jesús
Si hoy sientes que hay áreas de tu vida donde has abierto la puerta a las tinieblas, ciérrala hoy. Entrega tu vida a Jesús, y la luz se encenderá y echará fuera las tinieblas. Él te espera con los brazos abiertos. Habla con Él. Hazlo ahora.
Y si esta reflexión te ha hecho pensar, compártela con alguien que la necesite, sobre todo con padres que tienen dudas en estas fechas. Pero compártela siempre con amor: no para discutir, ni para humillar.
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene Halloween?
De la fiesta celta de Samhain, que marcaba el fin de la cosecha y el inicio de la estación fría. La Iglesia de Roma la cubrió después con la fiesta de Todos los Santos (1 de noviembre), y la víspera pasó a llamarse All Hallows’ Eve, de donde surge «Halloween».
¿Existen los fantasmas según la Biblia?
No. La Biblia enseña que los muertos nada saben, no tienen pensamientos ni sentimientos y no vuelven a su casa (Eclesiastés 9:5-6; Salmo 146:3-4; Job 7:9-10). Lo que se presenta como el espíritu de un difunto no es quien dice ser.
¿Qué pasa con los muertos según la Biblia?
Duermen en un estado de inconsciencia hasta la resurrección, cuando Cristo regrese (Juan 11:11-14; 1 Tesalonicenses 4:16).
¿Es inmortal el alma?
Según la Biblia, no por naturaleza: «el alma que pecare, esa morirá» (Ezequiel 18:4), y solo Dios tiene inmortalidad (1 Timoteo 6:16). El término hebreo nefesh designa al ser vivo completo: no tenemos un alma, somos un alma.
¿Qué dice la Biblia sobre el espiritismo y consultar a los muertos?
Lo califica de abominación (Deuteronomio 18:10-12), invita a acudir «a la ley y al testimonio» (Isaías 8:19-20) y presenta el caso del rey Saúl como advertencia (1 Crónicas 10:13).
¿Qué puede hacer una familia cristiana frente a Halloween?
Dialogar con respeto con la escuela, preparar una alternativa en casa con cena, juegos, una historia bíblica y oración, y tratar con amabilidad a quienes llaman a la puerta, quizá regalándoles un mensaje de esperanza.
Contenido basado en la presentación: «Halloween: ¿existen los fantasmas? Qué dice la Biblia», de Logos TV.
Redacción, traducción y adaptación: Augusto E. V., editor de Vigía 7, blog de profecía bíblica y discernimiento espiritual.
Halloween Espiritismo Estado de los muertos Inmortalidad del alma Alma Cosmovisión bíblica

Comentarios
Publicar un comentario